Amedeo Modigliani
Retrato de Amedeo Modigliani, el año 1918.
Grandes artistas
Fra Angelico
Giuseppe Arcimboldo Fra Bartolomeo Domenico Beccafumi Giovanni Bellini Alonso Berruguete William Blake Hieronymus Bosch Sandro Botticelli François Boucher Eugène Boudin Angelo Bronzino Jan Brueghel Pieter Brueghel Arnold Böcklin Canaletto Caravaggio Paul Cézanne John Constable John Singleton Copley Jean-Baptiste-Camille Corot Correggio Francesco del Cossa Lucas Cranach el Joven Lucas Cranach el Viejo Gerard David Jacques-Louis David Edgar Degas Eugène Delacroix Anthonis van Dyck Alberto Durero Jan van Eyck Jean-Honoré Fragonard Paul Gauguin Gentile da Fabriano Domenico Ghirlandaio Luca Giordano Giorgione Giotto Giunta Pisano Vincent van Gogh Francisco de Goya El Greco Juan Gris Frans Hals Hans Holbein el Joven Hans Holbein el Viejo Juan de Juanes Gustav Klimt Georges de La Tour Leonardo da Vinci Filippino Lippi Fra Filippo Lippi Andrea Mantegna Miguel Ángel Amedeo Modigliani Claude Monet Henri Moret Bartolomé Esteban Perez Murillo Pietro Perugino Piero della Francesca Pisanello Camille Pissarro Rafael Rembrandt José de Ribera Peter Paul Rubens Egon Schiele Georges Seurat Alfred Sisley Giovanni Battista Tiepolo Tintoretto Tiziano Henri de Toulouse-Lautrec William Turner Diego Velázquez Jan Vermeer Andrea del Verrocchio |
(Livorno 1884 - París 1920)
Algunas obras de Amedeo Modigliani
En los últimos tres años de su vida tuvo por compañera a Jeanne Hébuterne, discípula de la escuela de artes decorativas, de la que tuvo un hijo. Modigliani murió en el hospital de la Caridad por tuberculosis. El día de su funeral, Jeanne Hébuterne se suicidó.
La pintura de Modigliani responde a este destino doloroso: se limita a la figura humana, fijando siempre una individualidad precisa, con una expresión nostálgica. El artista no encontró un estilo definitivo hasta 1915, fecha a partir de la cual produjo centenares de telas de gran carácter. Sus modelos son muy diversos: hombres, mujeres, niños; unos, del mundillo de las artes y de las letras; otros, del pueblo, cuya indigencia y simplicidad supo captar el artista. Modigliani pintó también desnudos, a menudo acostados e interrumpidos a media pierna, y cuyas formas destacan sobre un fondo oscuro. Sus colores francos y resplandecientes dan calidad a las líneas, de una extrema pureza; las deformaciones por alargamiento y torsión rememoran a los primitivos florentinos, Botticelli, y a los manieristas (Parmigianino). Está representado en las grandes colecciones públicas de América y de Europa. |
||||||||||||||||

































































